Tú lo empezaste todo y yo, a pesar de no tenerlo claro, te seguí.
Te seguí tanto que, ahora que me tienes bailando en la palma de tu mano, me olvidas y parece que nada te importa.
Hasta ahora, tan sólo han sido unos cuantos besos robados, y yo quiero algo mejor.
Vuelve a ser el mismo chico divertido que me hizo cambiar de parecer, que ahora la ladrona de besos... soy yo.
no hay que seguir a nadie! que te sigan a ti!
ResponderEliminar